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Reporteros sin Fronteras piden que no se deporte a periodista que pidió asilo tras huir de México

Emilio Gutiérrez Soto pidió refugio en junio de 2008 en la frontera con Nuevo México, y desde entonces ha batallado para evitar que lo expulsen a México, donde asegura que fue amenazado de muerte por el ejército. Reporteros Sin Fronteras (RSF), junto a 15 organizaciones de periodistas y defensores de la libre expresión en Estados Unidos, pidieron a través de una carta enviada a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) que “suspenda los esfuerzos” para deportar al periodista mexicano Emilio Gutiérrez Soto, quien llegó a Estados en 2008 en busca de asilo porque su vida corría peligro. La semana pasada Gutiérrez fue citado a una reunión por ICE, donde le informaron que él y su hijo Oscar serían deportados porque su solicitud de asilo había sido denegada, reportó el periódico El Paso Times. El diario agregó que ICE aceptó entonces una solicitud para la suspensión de la expulsión con fecha 16 de noviembre, pero a Gutiérrez le colocaron un monitor de tobillo. Al día siguiente de colocarle el dispositivo electrónico de rastreo, un juez de inmigración de El Paso, Texas, desestimó una moción de emergencia para suspender la deportación de Gutiérrez. El periodista indicó que, tras el rechazo, presentó otra moción “ante la corte de apelaciones, y estamos a la espera de que nos den una resolución”. Y agregó: “Lo único que estoy pidiendo yo es que nos den la oportunidad de poder arreglar nuestras cosas aquí en los Estados Unidos, despedirnos de nuestra nueva familia. Tener la oportunidad de irnos sin deudas económicas, si se puede”. El comienzo de la odisea Gutiérrez y su hijo, entonces de 15 años, se presentaron en la frontera de Nuevo México en junio de 2008, donde se entregaron a las autoridades de inmigración. Ambos huyeron de su país después de que le informaran al periodista que el ejército mexicano planeaba matarlo. Las amenazas asomaron en respuesta a un reportaje de Gutiérrez en un periódico de Chihuahua, sobre supuestos abusos contra civiles por parte de efectivos del ejército mexicano. Tras la petición de asilo, Gutiérrez y su hijo fueron arrestados mientras el caso era resuelto. Seis meses después, a finales de enero de 2009, el comunicador fue puesto en libertad tras la presión ejercida por organizaciones internacionales de prensa, quienes argumentaron que corría peligro si lo regresaban a su país. En ese entonces, RSF protestó por la detención y sostuvo que Gutiérrez “no representaba amenaza alguna para la seguridad del país”, y agregó que su trabajo profesional le exponía a una amenaza real en una región que se encuentra entre las más peligrosas de México. Gutiérrez permaneció encarcelado seis meses en un centro de detención de inmigrantes en El Paso, custodiado por ICE. Al momento de ser liberado las autoridades no se pronunciaron sobre su petición de asilo, que siguió en curso. Un mes antes de la huida, la casa de Gutiérrez fue allanada por un centenar de soldados, operativo que fue calificado de ilegal. Proceso “cansado” En febrero de 2008, ocho meses después de pedir asilo, Gutiérrez dijo a la agencia española de noticias Efe que el proceso de petición de asilo en Estados Unidos “es cansado y desalentador”. Antes de asistir a una audiencia de mérito sobre su petición de asilo en noviembre del año pasado, el periodista le dijo al Centro Knight que su vida en Estados Unidos había sido “extremadamente difícil”, pero que confiaba en que su caso tuviera un resultado positivo. Gutiérrez ha insistido en que huyó de su país, “porque sus informes lo pusieron en peligro a él y a su familia, y luego enfrentaron años de indiferencia burocrática antes de ser amenazados de expulsión”, dijo Jeff Ballou, presidente del Club Nacional de Prensa (NPC). “Se merece algo mejor de un país que ha consagrado protecciones para la prensa en la Primera Enmienda de su Constitución”. Los firmantes de las notas enviadas a ICE le pidieron que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Departamento de Justicia que “reconsideren la orden de deportación”, y al gobierno de Donald Trump y al Congreso “le pedimos que le hagan saber al DHS que este caso no solo pone en peligro a un periodista, sino que también podría tener un efecto amedrentador para publicar la verdad en todas partes”. El NPC resaltó que hace solo seis semanas Gutiérrez aceptó el premio Freedom of de Press del Club en nombre de la prensa mexicana. Los firmantes de la carta dijeron que Gutiérrez es un ejemplo de su tenacidad y valor “en esta época en que los periodistas son asesinados, secuestrados o se ven obligados a esconderse debido a su trabajo informativo sobre el narcotráfico y la corrupción del gobierno”. “Confiamos en que, en concordancia con la larga tradición de promoción de la libertad de prensa de este país, los funcionarios estadounidenses les ofrezcan un rayo de esperanza en medio de esta oscuridad, concediendo a Gutiérrez el asilo que requiere en Estados Unidos”, indicó Barbara Cochran, presidenta del Instituto de Periodismo del NPC, organismo sin fines de lucro. “Enviarlo de regreso a un país que es el más peligroso para los periodistas en el continente americano, podría significar una sentencia de muerte”, añadió. Fuente:univision.com

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